Historia de la democracia

La historia de la democracia se remonta a la antigüedad. El concepto de democracia es controvertido y ha tenido definiciones y aplicaciones muy diferentes en diferentes momentos.

Los orígenes

El griego Solón (640-558 a.C.) debe ser considerado como el “padre de la democracia”: fue durante su viaje a Egipto cuando conoció por primera vez esta noción de igualdad entre los seres humanos. Fue durante su aprendizaje que Solón leyó documentos sobre la democracia y el derecho de huelga.

En una inscripción que data de la sexta dinastía, leyó que la gente, que ya no soportaba los aumentos de impuestos decididos por el parlamento, exigía la comprensión del Faraón. Dio instrucciones a su Ministro de Hacienda: Mi Majestad ordenó que no se cobrara el impuesto. En el papiro judicial de Turín, que data de la época de Ramsés III, se menciona el procedimiento legal.

Al mismo tiempo, los artesanos de Deir el-Médineh, exigiendo por escrito sus salarios (sus raciones de alimentos), realizaron la primera huelga conocida en la historia.

Antigua India

Una de las primeras civilizaciones democráticas fue identificada en las repúblicas de la antigua India, alrededor del siglo VI a.C. Entre estas repúblicas (Mahajanapadas) el estado de Vaishali fue la primera república[ref. necesario]

Los sistemas democráticos utilizados en estas repúblicas: Sangha, Gana (en) y Anchayat (este último todavía se utiliza en las aldeas de la India)[ref. necesario]

Bajo Alejandro Magno (siglo IV a.C.) los griegos escribieron que los estados de Sabarcae y Sambasrai (ahora Pakistán y Afganistán) tenían “una forma de gobierno democrático”[ref. necesario]

Gopala (rey de Pala) llegó al poder en una elección democrática, según informó el historiador tibetano Taranath[ref. necesario]

Mediterráneo Antigüedad

La democracia tiene sus raíces principales en las reformas emprendidas en torno a la ciudad de Atenas en la antigua Grecia alrededor del siglo V a.C. Aunque hoy en día se considera que la democracia ateniense ha sido una forma de democracia directa, reunió a dos organizaciones políticas muy diferentes:

a Boulè, que agrupa a unos 500 ciudadanos sorteados, encargados de recoger las propuestas legislativas presentadas por los ciudadanos y de preparar los proyectos de ley;

por otra parte, la Asamblea de Ciudadanos (Ecclesia), un ejemplo típico de democracia directa.

Todos los ciudadanos atenienses tenían derecho a hablar y votar en la Ecclesia, donde se aprobaron las leyes de la ciudad, pero no se concedieron derechos políticos ni ciudadanía a las mujeres, los esclavos o los Metecs: de los 250.000 habitantes de Atenas, sólo unos 40.000 eran ciudadanos y, de estos 40.000, todos los hombres ricos (todos los ciudadanos de primera y segunda clase, unos 5.000) y la mayoría de los teetas (ciudadanos de cuarta clase, unos 21.000) participaban en las reuniones de la Ecclesia. Sólo los ciudadanos de segunda clase a menudo enviaban a otra persona a las reuniones.

La República Romana celebró elecciones, pero de nuevo las mujeres, los esclavos y una gran parte de la población extranjera fueron excluidos. El voto de los ricos tenía más peso y la mayoría de los cargos más altos se atribuían a unas pocas familias nobles. Las oficinas no estaban remuneradas y era importante ser rico para protegerse de la corrupción.

Las ciudades fenicias, como Tiro, Sidón, Biblos…, tenían huellas de democracia, los concejales elegidos por los ciudadanos, propusieron nuevas leyes al rey[ref. necesario]

Algunas pequeñas sociedades tribales (entre 20 y 50 personas), como el pueblo aborigen de Australia, no tenían un líder y tomaban decisiones por consenso dentro de la mayoría

Edad Media

En la Edad Media, muchos sistemas se basaban en elecciones y/o una Asamblea, como la elección de la Gopola en Bengala, la Comunidad lituano-polaca, la Althing islandesa, la Veche en los países eslavos, la Things escandinava y la ciudad comercial autónoma de Sakai en Japón (siglo XVI).

Sin embargo, estos sistemas, en los que la participación está a menudo reservada a una minoría, podrían describirse tan fácilmente como las oligarquías. La gran mayoría de las regiones del mundo medieval están gobernadas por un señorío, siguiendo un principio feudal, que comenzó en el siglo XII con la inclusión de núcleos de sistema comunal.

El Parlamento inglés nació con las restricciones del poder real establecidas en la Carta Magna. El primer parlamento elegido fue el Parlamento de Montfort en Inglaterra en 1265. Una vez más, sólo una pequeña minoría tiene un voto: el Parlamento es elegido por un pequeño porcentaje de la población (menos del 3% en 1780), y el sistema tiene disposiciones problemáticas, tales como municipios corruptos. La convocatoria del Parlamento depende de la buena voluntad del rey o de la reina (normalmente cuando necesita dinero).

Muchas regiones de las fronteras de los grandes Estados siguen funcionando democráticamente. Entre Francia y España se celebran así las repúblicas pirenaicas

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