Historia de la Sirena

 

Una sirena (en griego antiguo σειρήν / seirến, en latín sirena) es una criatura legendaria mitad mujer mitad pez, resultado del folklore medieval y escandinavo

Orígenes del mito

Es posible que el origen de las sirenas se encuentre en las historias de los navegantes, que las confundieron con animales marinos raros, como manatíes o dugongos.

En una lógica evemerista, la larga cola de los manatíes, sus pechos, que evocan pechos, así como sus gritos quejumbrosos, se acercan a la apariencia física y a los cantos que la tradición presta a las sirenas. Parece probable que Cristóbal Colón tomara mamíferos marinos de este tipo como sirenas.

Sirenas de tradición escandinava

Para los escandinavos, la sirena es un monstruo formidable llamado Margygr (el “gigante marino”). La obra noruega Konungs skuggsjá (en) (Espejo real en nórdico antiguo) la describe como una criatura agradable que se asemeja a “una mujer en la parte superior del cinturón, porque este monstruo tenía grandes pezones en el pecho, como una mujer, brazos largos y pelo largo, y su cuello y cabeza estaban formados como un ser humano. Este monstruo parecía grande, con una cara terrible, una frente puntiaguda, ojos anchos, una boca grande y mejillas arrugadas.

En el siglo VII, el monje inglés Aldhelm de Sherborne los describió como vírgenes con colas de pescado cubiertas de escamas. Estas dos actuaciones coexistieron hasta el siglo XV, cuando las sirenas voladoras dieron paso definitivamente a una bella mujer de pelo largo y cola de pez. En ese momento, el naturalista alemán Johannes de Cuba los hizo vivir en abismos en el fondo del mar”. A menudo se encuentran en los mares y a veces en los ríos”, dice el escritor flamenco Jacob Van Maerlant.

Notemos que los angloparlantes llaman sirena a las sirenas antiguas (mitad mujeres, mitad pájaros) y sirena a las sirenas escandinavas (con cola de pez).

Marineros famosos dijeron haber conocido sirenas: Cristóbal Colón, en 1493, supuestamente vio a tres de ellas cerca de la costa de Santo Domingo, “pero no eran tan hermosas como se las describe… “Una opinión que no comparten los marineros de un barco americano que observaron, alrededor de 1850, cerca de las Islas Sándwich (Hawai), una sirena “de gran belleza que no daba nada a las mujeres más hermosas”. Estas sirenas son sin duda mamíferos marinos, como manatíes y dugongos, que viven en las aguas poco profundas de los archipiélagos, lagunas y estuarios.

En 1403, cerca de Edam en Holanda, un espécimen fue capturado por dos jóvenes. Era una mujer, encontrada desnuda en el agua y sin hablar ninguna lengua conocida, a la que apodaban la “sirena de Edam“.

Creada en 1835 por el escritor danés Hans Christian Andersen, la leyenda moderna de la sirena sigue haciendo olas, ya no es la terrible tentadora sino que se convierte en una heroína romántica, que busca el amor, como Ondine que ofrece su alma al hombre que se casa con ella. La caricatura de Walt Disney, La Sirenita, utiliza elementos de la cultura popular y el cuento de Andersen.

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