Historia de la Tifoidea

La fiebre tifoidea (del griego tuphos, torpor) o tifus abdominal es una enfermedad infecciosa descrita en 1818 por Pierre Bretonneau, causada por una bacteria de la familia Enterobacteria, del género Salmonella enterica – Typhi o Paratyphi A, B, C. Salmonella enterica Typhi sigue llamándose Eberth bacillus.

Epidemiología

Según la Organización Mundial de la Salud, el número de pacientes afectados en todo el mundo es de 21 millones, con entre 216.000 y 600.000 muertes anuales.

Entre enero y septiembre de 2013 se produjo en Francia un marcado aumento de las notificaciones de infecciones por Salmonella paratyphi A entre los viajeros que regresaron de Camboya. Una investigación reveló 35 casos sin una fuente común: 21 en Francia, 5 en Alemania, 3 en los Países Bajos, 1 en Noruega, 1 en el Reino Unido, 4 en Nueva Zelanda.

La contaminación ocurre a través de la ingestión de carne mal cocida y alimentos o bebidas contaminados por las heces de un portador infectado, enfermo o saludable. La fiebre tifoidea disminuyó rápidamente en Francia y Europa tras el blanqueamiento generalizado del agua potable -al menos en las ciudades- a partir de 1910.

La enfermedad está prácticamente ausente en los países desarrollados, pero sigue siendo común en los países en desarrollo de Asia, África y América Latina4. El germen más a menudo responsable sigue siendo Salmonella typhi, casi diez veces más frecuente que Salmonella paratyphi.

Una característica epidemiológica particular de estas infecciones es que hay portadores sanos de estas bacterias. Tras la recuperación de la fiebre tifoidea crónica, entre el 2 y el 5% de los individuos continúan albergando Salmonella typhi (principalmente en la vesícula biliar), que se excretan de forma episódica en las heces y, por lo tanto, pueden causar casos secundarios. Mary Mallon, también conocida como Mary Typhoid Mary, fue la primera portadora sana reconocida del bacilo tifoideo.

Diagnóstico

El germen se encuentra en la sangre (hemocultivo) sólo en el 60% de los casos. Se puede encontrar inconsistentemente en las heces y en la orina.

El análisis de sangre estándar sólo muestra anomalías inespecíficas: por lo general, el número normal de glóbulos blancos que a veces disminuyen (leucopenia), a veces disminuye el número de plaquetas sanguíneas, lo que indica formas graves.

La búsqueda de anticuerpos contra los antígenos O y H de la salmonela (prueba de amplitud) no distingue una infección actual de una infección antigua y curada. Desde entonces, ha habido otras pruebas más específicas, pero son difíciles de llevar a cabo en un país del Sur

Tratamiento preventivo

La prevención implica mejorar las condiciones de higiene en los países endémicos y la vacunación. Los visitantes deben tener cuidado con el agua local y los alimentos crudos.

Es importante seguir las medidas de higiene convencionales: lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de cada visita al baño y antes de manipular alimentos.

En el entorno del paciente: la necesidad de detectar portadores sanos a través de la práctica del coprocultivo para evitar la propagación de la infección, principalmente entre personas que trabajan en el sector agroalimentario, en comunidades con niños pequeños y entre el personal sanitario.
Consejo adicional para los viajeros en áreas endémicas: asegúrese de comer sólo alimentos cocidos y agua mineral con tapa (decapsulada frente a usted) o agua previamente hervida o purificada añadiendo tableta de cloro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba